Ruta minimalista / descalcista por Sant Llorenç de Munt: del Coll d’Estenalles a la Mola y vuelta

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Una ruta corta (unos 12km) que discurre fácilmente por pista cementada y caminos sencillos, de tierra con pocos tramos de gravilla y piedrecillas y sólo dos o tres tramos de roca y pendiente moderada. Geología alucinante, buenísimas vistas y conexión con la tierra para quien se atreva a desprenderse del calzado para caminar con los pies libres (aunque sea sólo a ratos, como yo, el grueso lo hicimos con las Fivefingers Trek Ascent).

Nosotras dejamos el coche en el aparcamiento frente al centro de interpretación del Coll d’Estenalles. Subimos por pista de cemento hasta la bifurcación de la subida al Montcau (que dejamos para otro día), la pista acaba al llegar al coll d’Eres, aquí el camino se transforma en un sendero que nos lleva al encinar.

Al entrar en el encinar y empezar a avanzar entre la arboleda por el húmedo y blandito camino de tierra empecé a notar cierta necesidad…  las miles de terminaciones nerviosas de mis pies me estaban rogando sentir y disfrutar ese suelo. A los pocos pasos me sentí incapaz de seguir desoyendo esa llamada y me quité las Fivefingers. Madre mía qué sensación caminar con los pies desnudos y sentir el camino… es tanto lo que nos perdemos al caminar con calzado y se enriquece tantísimo el senderismo al liberar los pies…

Montcau Sant Llorenç de Munt La Mola Fivefingers Minimalista descalcista

Caminando descalza bajo el encinar

Montcau Sant Llorenç de Munt La Mola Fivefingers Minimalista descalcista

Pisar un charco con los pies desnudos y seguir caminando… placer homínido

Fuimos subiendo poco a poco hasta el Collet dels Tres Termes y seguimos recto por una zona más despejada en donde el camino ya no es tan blandito y hubo que avanzar de nuevo con suelas. Poco a poco y con paciencia, que mis pies aún están muy verdes. Bajamos por un tramo pedregoso hasta entrar de nuevo en el encinar, caracterizado por su agradable sendero de tierra. En la bajada tuvimos que detenernos un rato para dejar pasar a una recua de mozuelos de instituto que subía ya de vuelta… pedazo de excursión chula para ellos, muchos apenas la apreciarán pero seguro que alguno habrá que se enamore de la montaña y de la naturaleza gracias a ella.

Montcau Sant Llorenç de Munt La Mola Fivefingers Minimalista descalcista

Entre encina y encinar, el camino es algo más difícil para el pie desnudo

Alcanzamos la carena de Sescorts y nos dirigimos por un tramo más pedregoso hacia el Morral del Drac (una chulada de rocote al que nos desviamos para hacer alguna fotillo).

Montcau Sant Llorenç de Munt La Mola Fivefingers Minimalista descalcista

Con el Morral del Drac de fondo

El camino sigue por sendero hasta un pequeño collado y llega a una canal, en donde se conserva un un antiguo empedrado que asciende por una chulísima zona encajonda llena de rincones de cuento.

Montcau Sant Llorenç de Munt La Mola Fivefingers Minimalista descalcista

Sendero con algo más de pendiente

Al salir, seguimos hasta un pradito que subía con pendiente moderada hasta el monasterio de Sant Llorenç de Munt, donde merece la pena detenerse un buen rato para disfrutar de las vistas y de la fantástica arquitectura del edificio.

Montcau Sant Llorenç de Munt La Mola Fivefingers Minimalista descalcista

Últimos pasos hacia el monasterio

Tras darle la vuelta al monasterio y afotarlo bien, buscamos un rincón alejado del camino en el que comer y descansar antes de iniciar la vuelta por el mismo sitio.

Montcau Sant Llorenç de Munt La Mola Fivefingers Minimalista descalcista

Foto a traición XD

Nos tomamos la vuelta con toda la calma que pudimos, para disfrutar del camino (yo fui alternando entre ir calzada y descalzada, según el terreno) y dado que a esas horas nos cruzábamos con pocos senderistas, los perros también gozaron de un poquito más de libertad.

En resumen, una ruta fantástica, sin dificultad y si te gusta la paz de la montaña y la soledad por sus caminos, para hacer entre semana y en “temporada baja” (que por lo visto al ser tan accesible está siempre muy concurrida). Y si te estás empezando a liberar los pies o te animas a probar, sin duda, una ruta fantástica en esta época para ir haciendo tus pinitos descalcistas 😉

Montcau Sant Llorenç de Munt La Mola Fivefingers Minimalista descalcista

Montcau, nos quedas pendiente nos veremos las caras 😉

Senderismo minimalista (Fivefingers Trek Ascent y Lightrun sandals) – Ruta del Sol Blau

En asfalto Fivefingers trek ascent

Lee la crónica de la ruta completa aquí

Impresiones de Estefa:

Escalando roca Fivefingers trek ascent

Tramo Torrelles-Subida al Puig Vicenç: con los pies frescos, las sensación de llevar las Five puestas es como llevar cualquier otra zapatilla, vamos que me encuentro muy alejada del suelo para mi gusto… no lo noto y no me fijo apenas en cómo camino. La pista y el camino de tierra es arenosa y blandita así que tampoco supone mucho desafío.

Tramo de subida al Puig Vicenç: en cuanto comienza el sendero de ascenso empiezo a alucinar con las Five ¡qué agarre, me quedo pegada a las rocas pulidas! ¡qué maravilla poder hacer tracción con los dedos de los pies para elevar mi cuerpo en las partes más empinadas! Disfruto especialmente este tramo, tengo todos los músculos frescos y la subida es muy estimulante y agradable.

Trepando árbol Fivefingers trek ascent

Tramo Puig Vicenç-Subida a la Penya del Moro: camino más rápido y sin necesitar fijarme tanto en el relieve del suelo con las Five (en comparación con las Newfeel o las huaraches), pero noto bastante el suelo pedregoso y aunque la planta del pie va sufriendo los impactos de las piedras, el cansancio y dolorcillo en la planta tarda más en llegar que otras veces.

Tramo de subida a la Penya del Moro: sensaciones parecidas al ascenso al Puig Vicenç pero con la musculatura de pies y piernas menos ávida de ascenso, cuesta más subir y se nota el cansancio muscular. Empiezo a notar los pies algo aprisionados y agobiados (mala circulación, algo de hinchazón, poca traspiración…).

Tramo Penya del Moro-desvío a Torrelles: en mitad de la pista pedregosa de bajada la sensación de agobio se me hace insoportable y me pongo las LightRun. Al fin libertad y traspiración… ahora el suelo es jodido y con menos suela me cuesta más avanzar. El cansancio muscular y el dolor en las plantas de los pies aumenta rápidamente, pero la mayor movilidad y sensación de que los pies “respiran” en balance, merecen la pena.

Tramo desvío a Torrelles-sendero de bajada hasta carretera: sigo con las huaraches, caminando con cuidado y sintiendo a tope el suelo. La parte de pista-camino plana un coñazo, el suelo está muy duro, demasiado plano, monótono y ofrece demasiada resistencia… no lo paso bien, la verdad, pero bueno, voy intentando adecuar la forma de caminar para que el dolor en la planta del pie no me obsesione. Al llegar de nuevo al sendero todo cambia y vuelvo a sentir que avanzo más a gusto, caminando, no sólo desplazándome paso tras paso…

Tramo desde la carretera hasta la roca del Barret: pista pedregosa en bajada pronunciada, con los pies cansados y doloridos. No veo el momento de llegar a la roca, liberarme de todo calzado y descansar un rato… no se me hace especialmente largo, afortunadamente. Tras el descanso me pongo las Fivefingers de nuevo. Aún quedan muchos km y necesito algo de soporte extra.

Agarre roca fivefingers trek ascens

Tramo roca del Barret-subida al Turó de Tabor: un horror incognoscible, cansancio muscular, plantar y mental. No mola, pero la suela y el soporte del calzado ayudan a pasar por ello.

Tramo subida al Taró de Tubor: la cuesta es mi especialidad y vuelo hasta arriba. Siento como se me espabilan todos los músculos y los estiro durante el ascenso, se estimula la circulación y al llegar arriba del todo vuelvo a sentirme más fresca. Los 5 minutos de descanso sentada en el banco terminan de insuflar ánimos y fuerzas para acometer el último tramo de la ruta.

Ruta senderismo Fivefingers trek ascent

Tramo Turó de Tabor-Torrelles: pista de tierra fácil de caminar, con el paso ya más que estable y adaptado al cansancio (protegiendo las zonas de la planta más doloridas, apoyando donde me duele menos y haciendo fuerza con dedos y músculos) avanzo sin tregua. Se va bien y sólo hay que seguir pasito a pasito hasta acabar la ruta. No se hace tan interminable ni insufrible como la vez anterior, que iba con diferente calzado (Newfeel Many) y menor preparación física.

asfalto Fivefingers trek ascent

Impresiones de Sara:

Penyes Can Reinal Torrelles Lightrun sandals

Tramo Torrelles-Subida al Puig Vicenç: Para esta ruta quise atreverme con las huaraches,ya que intuía que al menos los primeros cinco o seis kilómetros los iba a poder completar sin complicaciones. Los primeros tres son de asfaltado y luego pista forestal muy cómoda. Disfruté especialmente de llevar los pies tan fresquitos (y, por qué no admitirlo, llenos de polvo rojo del camino) y poder caminar con tanta naturalidad, maravillándome del cambio experimentado desde la primera vez que salí con las huaraches al campo, no solo gracias al ajuste si no también a la progresiva adaptación de mis pies. Nada de sensación de pies de pato ni de piedrecillas que se clavan o se meten en los pies (que me sacaban de quicio al principio).

Ruta senderismo lightrun sandals huaraches

Tramo de subida al Puig Vicenç: La subida al Puig Vicenç es empinada y muy divertida, con un sendero muy irregular machacado por la erosión del agua pero también muy transitado, así que está bien pisado y despejado, no hay mucha piedra suelta o ramas que pudieran suponer una amenaza para mis pies, así que tampoco tuve que andar obsesionada con ver donde ponía los pies. Pese a tener que moverme entre rocas y cárcavas y pequeñas trepadas, el cerebro y el cuerpo son mucho más hábiles de manera inconsciente de lo que esperamos. Más allá de tener que darlo todo (muscularmente hablando) en algún punto tan empinado que como te descuides te vas para atrás y tener cuidado de no hacer “hojaplanning” en algún punto, no tuve dificultades importantes. Fue una experiencia muy estimulante y aunque me moría de ganas de probar las FiveFingers, no me arrepentí en ningún momento.

Ruta senderismo montaña roca lightrun sandals

Tramo Puig Vicenç-Subida a la Penya del Moro: Una vez pasado el vértice geodésico empieza de nuevo la pista con bastantes piedras, habitualmente muy incómoda y pesada lleves lo que lleves puesto. Tuve que andarla con cuidado para no hacerme más daño de la cuenta, pero no fue tan difícil como para considerar cambiar de calzado aunque esa era mi intención inicialmente. Pero estaba demasiado a gusto con las sandalias y pasado un kilómetro o así, deja de ser tan pedregosa aunque no tan cómoda como la primera, así que nada de zapatillas.

Trekking Fivefingers trek ascent

Tramo de subida a la Penya del Moro-desvío a Torrelles: La mini subida y bajada a la Penya del Moro hizo que se me desajustara la sandalia derecha y desde ese punto ya no la conseguí ajustar igual de bien aunque me paré varias veces para hacerlo. Eso me empezó a machacar un poco, pero todavía no tenía dolor, así que las aguanté varios kilómetros más.

Tramo desvío a Torrelles-sendero de bajada hasta carretera:Aproximadamente a la mitad de la ruta, una vez en los campos de Begues, me empecé a cansar de verdad y decidí que tenía que cambiar a las zapatillas porque ya no estaba pisando igual de bien y eso me iba a acarrear dolores y rozaduras y aún quedaban muchos kilómetros por delante. Quise aguantar hasta pasar los campos y cambiarme antes de acometer la bajadita por el sendero, pero entre que no había sombra para pararse con comodidad y que me sabía mal hacer parar a Estefa que iba con el turbo, al final la bajé también con las sandalias y conseguí llegar, no sin bastante dolor, al desvío hacia la roca del Barret.

Tramo desde la carretera hasta la roca del Barret: En este punto ya me suponía bastante molestia cada paso, aunque intenté no bajar demasiado el ritmo, me ardía la planta del pie por el rozamiento y no podía hacer tracción bien, y se me estaban cargando un poco los tobillos. Trepar la roca dolió bastante, pero llegué a la sombra de la cueva con dignidad. Me sentí bastante orgullosa, no obstante, de haber hecho unos doce kilómetros y a buen ritmo, además cargando con el peso todo el rato.

Senderismo pista piedras Fivefingers trek ascent

Tramo roca del Barret-subida al Turó de Tabor: Al cambiarme a las Fivefingers me siguió doliendo bastante la planta durante un ratito por la irritación que me había causado, pero fue un alivio poder volver a hacer tracción con el pie sin destrozarme. Fui muy cómoda con ellas todo el rato, me gustó especialmente la protección y confianza que me daban en las pronunciadas bajadas de la pista donde con cualquier otro tipo de calzado más rígido, tienes que andar con mi ojos para no patinar en las piedras y dar con el culo en el suelo. El agarre de las Five, por su suela y la flexibilidad que permite al pie, es excelente.

Tramo Turó de Tabor-Torrelles: A falta de un par de kilómetros, tras la fuerte empecé a notar el típico dolorcillo de rozadura en el talón, donde normalmente te protege el calcetín. Se me levantó un poco la piel en seguida, pero aguanté hasta el final. Me preocupa bastante este tema, ya que rozadura en solo cuatro kilómetros no es buen augurio. Pero en fin, habrá que seguir probando y llevar siempre algo de protección por si se hace insoportable y hay que tapar la zona.

Nuestras primeras FiveFingers®: Trek Ascent, primeras impresiones

FiveFingers® Trek Ascent 5 dedos Barcelona Senderismo montaña minimal

Como sabéis, desde la llegada del minimalismo a nuestras vidas hemos estado probando diferentes posibilidades de calzado para movernos por la montaña, que han relegado a un cuarto o quinto plano a nuestras clásicas y viejas (en mi caso nuevas) botas de senderismo. Nuestras últimas opciones han sido sandalias de trekking y huaraches para la más valiente de las dos, en ambos casos con muy buenas sensaciones y resultados. Sin embargo, nos preocupaba bastante la ausencia de alternativas a la hora de enfrentarnos a una ruta más larga o más dura, principalmente por la necesidad de un extra de protección para acometer posibles terrenos muy pedregosos.

Pedraforca, tartera, perros

Por ejemplo, por ejemplo… no sé, ahora mismo no me viene nada a la mente…

Aunque ya existen interesantes opciones en botas de montaña minimalistas, las cuales  estuvimos considerando seriamente, la imposibilidad de probarlas y especialmente el hecho de llevar el pie tan sujeto (cosa que hoy en día ya se discute que sea necesario e  incluso recomendable hasta para montaña) nos tiraba un poco para atrás y decidimos probar primero con algo que se ajustara más a nuestras necesidades y preferencias.

Así que, finalmente, decidimos acercarnos por segunda vez a 5dedos en Barcelona para probar un  modelo que parecía ser justo lo que necesitábamos: las FiveFingers® Trek Ascent.

FiveFingers® Trek Ascent 5 dedos Barcelona Senderismo montaña minimal

Como la vez anterior, pasamos un buen rato en la tienda, dejándonos asesorar (un poco ;P) y probando diferentes tallas y modelos. Como buscábamos algo para patear montaña, se nos sugirió apostar por las Merrel Trail Glove 3, y la verdad es que personalmente me gustaron mucho y fue difícil no decantarme por ellas; de hecho, no descarto probarlas también cuando se me pase el susto por el sablazo que le dimos a la cuenta bancaria ;). Lo mejor: la sensación de familiaridad al ser unas zapatillas como las que estoy acostumbrada a llevar y una puntera amplísima que ofrece muchísima libertad a los dedos y al movimiento del pie en general. Lo peor: la excesiva protección de la suela que, sin dejar de ser bastante flexible cuenta con una placa rígida en el arco del pie que me resultó bastante incómoda en inicio, aunque la sensación se fue pasando, pero que hizo que Estefa las descartara automáticamente.

Así que, tras un rato de indecisión por mi parte entre ambos modelos, y por parte de las dos en cuanto a la talla adecuada de FiveFingers®, salimos de allí con nuestras flamantes primeras zapatillas de cinco dedos.

FiveFingers® Trek Ascent 5 dedos Barcelona Senderismo montaña minimal

Las Trek Ascent tienen una suela de Vibram de 8 mm, con un relieve pronunciado para una buena protección y agarre en montaña pero no tanto como para que se pierda del todo el efecto “ir descalzo”, gracias al 0 drop y a la libertad de los dedos, además de ofrecernos un poco más de protección que una sandalia en todo el pie.

Primeras impresiones

Ayer salimos a dar un pequeño paseo urbano con un poco de suelo de tierra para probarlas. Al principio es una sensación bastante extraña la de llevar “cosas” entre los dedos, especialmente en este modelo un poco menos minimalista que otras opciones de la marca. Al no tener costumbre de recibir estimulación en esas zonas al caminar, puede resultar levemente incómodo (equiparable a la incomodidad que sientes cuando te pones una sandalia “de dedo” y te molesta el palito entre los dedos), pero es una sensación a la que te habitúas en seguida. Con ellas se pierde bastante la libertad y ligereza de las huaraches (esa sensación de desnudez que al principio cohibe y luego es maravillosa), pero se gana en adaptación al movimiento del pie y protección: te sientes con mucha más seguridad para hacer cualquier movimiento y pisar donde y como necesites además de que, por su flexibilidad, son estupendas para saltar o correr. Sentir el terreno o la vegetación entre los dedos, por otro lado, puede ser bastante agradable.

Pegas: acostumbradas como estamos a hacer ese mismo recorrido con 4 mm o menos, a ambas nos resultó un poco excesiva la suela. Pero teniendo en cuenta que sólo las vamos a destinar a tramos duros de rutas largas o con mucha complejidad técnica, nos parecieron bastante apropiadas por el balance que presentan entre protección y flexibilidad, contando además con un agarre excelente. No obstante, nos preocupa el resultado en un uso continuado, ya que nos va a costar usarlas con calcetines y al no ser demasiado transpirables, ahora que aprieta el calor el pie suda bastante, lo cual, aparte de la incomodidad por la humedad y el calor, incrementa el riesgo de ampollas o rozaduras. Por otro lado, es relativamente fácil que se cuelen cositas del suelo en el pie y, a diferencia de otros tipos de calzado, no son unas zapatillas de poner y quitar en segundos (mucho menos con el pie sudado o hinchado), así que esta puede ser otra pequeña fuente de incomodidades en su uso.

Pero por supuesto el veredicto final tendrá que esperar a las pruebas en ruta. De momento, muy contentas y más que dispuestas a darles toda la caña posible, ya sea solas o en combinación con otras opciones más frescas durante los próximos meses.

FiveFingers® Trek Ascent 5 dedos Barcelona Senderismo montaña minimal

Primeros pasos con las LightRun Sandals de 5dedos

Huaraches LightRun Sandals Barefoot Minimalista

El mismo jueves, al salir de la tienda de 5dedos en Barcelona, nos fuimos a un parquecillo cercano a sentarnos en un banco y calzárnoslas. No conseguí ajustármelas bien, quedaron sueltas, pero ello no me impidió usarlas como calzado de paseo urbano. Nos acercamos al centro comercial de L’Illa  y dimos una vuelta por el Decathlon. Para acabar la tarde, celebramos el importante paso que habíamos dado hacia la locomoción natural con una hamburguesa al plato en el Timesburg. Como dependíamos del transporte urbano, llegamos a casa a las tantas. Fueron como unas 4-5 horas con ellas puestas.

timesburg al plato barcelona paleo.jpg

Timesburg al plato, porque no van a ser todo fotos de pies en esta entrada

Sensaciones caminando por ciudad: comodísimas, no se nota nada del suelo con ellas (asfalto por ciudad), cero rozaduras, más chancleteo del que esperaba y la parte delantera se trababa al caminar de vez en cuando, por lo que caminaba algo insegura con ellas. Todo ello posiblemente por estar mal ajustadas.

El día siguiente hicimos una ruta corta y sencillita de senderismo, menos de 6km acortando la circular SFLL2 – Masies con ellas. Al principio de la ruta teníamos dudas sobre si la conseguiríamos hacer entera con las sandalias. Yo seguía batallando con el ajuste y no caminaba del todo cómoda. Más o menos a la mitad de la ruta, conseguí ajustármelas bien del todo y todo cambió a partir de ese momento. Me atreví incluso a correr unos metros con ellas y accidentalmente se mojaron por completo (un charco en medio del camino que no pudimos evitar), por lo que acabamos la ruta con los pies mojados y las sandalias chopadas. Pero la acabamos con ellas puestas 😉

Sensaciones caminando por pista y sendero sencillo: la suela me protege del suelo incluso más que mis viejas Newfeel, no noto apenas las piedrecillas porque el vibram lo absorbe, cosa que no me proporcionaba la suela dura de las Newfeel. Sigo chancleteando y andando raro hasta que consigo ajustármelas bien de verdad, momento a partir del cual las LightRun se me ajustan al pie y empiezan a formar parte de este. El movimiento es más natural y las noto muy flexibles. Al estar tan ajustadas la tira que va en el dedo gordo roza y también el nudo de las tiras de cuero, pero no me hace daño, sólo lo noto ahí. Al mojarse pierdo el ajuste y amenazan con salirse, es lo que tiene el cuero. Al quitármelas ya en casa veo que la tira del dedo gordo y el nudo me han dejado la piel enrojecida, pero no me han hecho nada de daño, la rojez se pasa en unos minutos (es por la presión, simplemente). Me duele una parte del pie que nunca antes me había dolido: justo bajo la cabeza del segundo metatarso: lo primero que apoyo del pie en la pisada.

El domingo, toda valiente yo, salgo ya a correr con las LightRun. Unos 8km por asfalto, pista, sendero pedregoso, sendero blandito de bosque, sendero de montaña, sendero pedregoso, pista y asfalto de nuevo. Ruta perfecta para probar las huaraches corriendo.

Sensaciones corriendo: tremendamente cómodas por asfalto, mucho menos chancleteo que con las Newfeel y mejor agarre. Absorben mucho las piedras al correr por pista y sendero. Como voy con prudencia, baja bastante mi ritmo de carrera (la perra se alegra mucho de esto). De modo natural alargo la cadencia y acorto la zancada. Por terreno rocoso tengo que tener más cuidado que con las Newfeel y algunas piedras las tengo que pasar casi caminando. Apenas se cuelan piedrecillas y las que cuelan salen solas enseguida. En general, uso más los gemelos, los soleos y la musculatura y huesos del pie, no obstante, acabo la salida con la espalda y piernas mucho menos cargadas de lo habitual, me siento más fresca.

Huaraches LightRun Sandals Barefoot Minimalista

Haciendo un pipi antes de salir a correr

El miércoles siguiente hice una salida a correr corta pero intensa (unos 4km), descalza por asfalto, con las huaraches por tierra. Subida y bajada a la Penya del Moro (por el mismo sitio: senda complicada con mucho pedrusco suelto y algo de roca, con bastante desnivel). No he necesitado volvérmelas a ajustar desde la salida anterior.

Vuelvo a salir por montaña al domingo siguiente, con lluvia ligera. El agarre es estupendo, aún con el suelo mojado, tanto por asfalto como por tierra. Pese a mojarse, apenas se desajustan (la tira del talón se nota algo suelta pero como no amenaza con salirse no necesito reajustármela). Bajo mi pie la sandalia está seca, sólo se moja la parte de fuera. 0 rozaduras. Después de una semana MUY dura para mi tren inferior, acabo con bastante dolor de pies, lo cual no me sorprende lo más mínimo. Fundamentalmente me duele bajo la cabeza del segundo metatarso del pie derecho, que es la zona que más impacto recibe (lo primero que apoyo) y que va más presionada por ir cogido el pie justo de ahí.