Senderismo minimalista (Fivefingers Trek Ascent y Lightrun sandals) – Ruta del Sol Blau

En asfalto Fivefingers trek ascent

Lee la crónica de la ruta completa aquí

Impresiones de Estefa:

Escalando roca Fivefingers trek ascent

Tramo Torrelles-Subida al Puig Vicenç: con los pies frescos, las sensación de llevar las Five puestas es como llevar cualquier otra zapatilla, vamos que me encuentro muy alejada del suelo para mi gusto… no lo noto y no me fijo apenas en cómo camino. La pista y el camino de tierra es arenosa y blandita así que tampoco supone mucho desafío.

Tramo de subida al Puig Vicenç: en cuanto comienza el sendero de ascenso empiezo a alucinar con las Five ¡qué agarre, me quedo pegada a las rocas pulidas! ¡qué maravilla poder hacer tracción con los dedos de los pies para elevar mi cuerpo en las partes más empinadas! Disfruto especialmente este tramo, tengo todos los músculos frescos y la subida es muy estimulante y agradable.

Trepando árbol Fivefingers trek ascent

Tramo Puig Vicenç-Subida a la Penya del Moro: camino más rápido y sin necesitar fijarme tanto en el relieve del suelo con las Five (en comparación con las Newfeel o las huaraches), pero noto bastante el suelo pedregoso y aunque la planta del pie va sufriendo los impactos de las piedras, el cansancio y dolorcillo en la planta tarda más en llegar que otras veces.

Tramo de subida a la Penya del Moro: sensaciones parecidas al ascenso al Puig Vicenç pero con la musculatura de pies y piernas menos ávida de ascenso, cuesta más subir y se nota el cansancio muscular. Empiezo a notar los pies algo aprisionados y agobiados (mala circulación, algo de hinchazón, poca traspiración…).

Tramo Penya del Moro-desvío a Torrelles: en mitad de la pista pedregosa de bajada la sensación de agobio se me hace insoportable y me pongo las LightRun. Al fin libertad y traspiración… ahora el suelo es jodido y con menos suela me cuesta más avanzar. El cansancio muscular y el dolor en las plantas de los pies aumenta rápidamente, pero la mayor movilidad y sensación de que los pies “respiran” en balance, merecen la pena.

Tramo desvío a Torrelles-sendero de bajada hasta carretera: sigo con las huaraches, caminando con cuidado y sintiendo a tope el suelo. La parte de pista-camino plana un coñazo, el suelo está muy duro, demasiado plano, monótono y ofrece demasiada resistencia… no lo paso bien, la verdad, pero bueno, voy intentando adecuar la forma de caminar para que el dolor en la planta del pie no me obsesione. Al llegar de nuevo al sendero todo cambia y vuelvo a sentir que avanzo más a gusto, caminando, no sólo desplazándome paso tras paso…

Tramo desde la carretera hasta la roca del Barret: pista pedregosa en bajada pronunciada, con los pies cansados y doloridos. No veo el momento de llegar a la roca, liberarme de todo calzado y descansar un rato… no se me hace especialmente largo, afortunadamente. Tras el descanso me pongo las Fivefingers de nuevo. Aún quedan muchos km y necesito algo de soporte extra.

Agarre roca fivefingers trek ascens

Tramo roca del Barret-subida al Turó de Tabor: un horror incognoscible, cansancio muscular, plantar y mental. No mola, pero la suela y el soporte del calzado ayudan a pasar por ello.

Tramo subida al Taró de Tubor: la cuesta es mi especialidad y vuelo hasta arriba. Siento como se me espabilan todos los músculos y los estiro durante el ascenso, se estimula la circulación y al llegar arriba del todo vuelvo a sentirme más fresca. Los 5 minutos de descanso sentada en el banco terminan de insuflar ánimos y fuerzas para acometer el último tramo de la ruta.

Ruta senderismo Fivefingers trek ascent

Tramo Turó de Tabor-Torrelles: pista de tierra fácil de caminar, con el paso ya más que estable y adaptado al cansancio (protegiendo las zonas de la planta más doloridas, apoyando donde me duele menos y haciendo fuerza con dedos y músculos) avanzo sin tregua. Se va bien y sólo hay que seguir pasito a pasito hasta acabar la ruta. No se hace tan interminable ni insufrible como la vez anterior, que iba con diferente calzado (Newfeel Many) y menor preparación física.

asfalto Fivefingers trek ascent

Impresiones de Sara:

Penyes Can Reinal Torrelles Lightrun sandals

Tramo Torrelles-Subida al Puig Vicenç: Para esta ruta quise atreverme con las huaraches,ya que intuía que al menos los primeros cinco o seis kilómetros los iba a poder completar sin complicaciones. Los primeros tres son de asfaltado y luego pista forestal muy cómoda. Disfruté especialmente de llevar los pies tan fresquitos (y, por qué no admitirlo, llenos de polvo rojo del camino) y poder caminar con tanta naturalidad, maravillándome del cambio experimentado desde la primera vez que salí con las huaraches al campo, no solo gracias al ajuste si no también a la progresiva adaptación de mis pies. Nada de sensación de pies de pato ni de piedrecillas que se clavan o se meten en los pies (que me sacaban de quicio al principio).

Ruta senderismo lightrun sandals huaraches

Tramo de subida al Puig Vicenç: La subida al Puig Vicenç es empinada y muy divertida, con un sendero muy irregular machacado por la erosión del agua pero también muy transitado, así que está bien pisado y despejado, no hay mucha piedra suelta o ramas que pudieran suponer una amenaza para mis pies, así que tampoco tuve que andar obsesionada con ver donde ponía los pies. Pese a tener que moverme entre rocas y cárcavas y pequeñas trepadas, el cerebro y el cuerpo son mucho más hábiles de manera inconsciente de lo que esperamos. Más allá de tener que darlo todo (muscularmente hablando) en algún punto tan empinado que como te descuides te vas para atrás y tener cuidado de no hacer “hojaplanning” en algún punto, no tuve dificultades importantes. Fue una experiencia muy estimulante y aunque me moría de ganas de probar las FiveFingers, no me arrepentí en ningún momento.

Ruta senderismo montaña roca lightrun sandals

Tramo Puig Vicenç-Subida a la Penya del Moro: Una vez pasado el vértice geodésico empieza de nuevo la pista con bastantes piedras, habitualmente muy incómoda y pesada lleves lo que lleves puesto. Tuve que andarla con cuidado para no hacerme más daño de la cuenta, pero no fue tan difícil como para considerar cambiar de calzado aunque esa era mi intención inicialmente. Pero estaba demasiado a gusto con las sandalias y pasado un kilómetro o así, deja de ser tan pedregosa aunque no tan cómoda como la primera, así que nada de zapatillas.

Trekking Fivefingers trek ascent

Tramo de subida a la Penya del Moro-desvío a Torrelles: La mini subida y bajada a la Penya del Moro hizo que se me desajustara la sandalia derecha y desde ese punto ya no la conseguí ajustar igual de bien aunque me paré varias veces para hacerlo. Eso me empezó a machacar un poco, pero todavía no tenía dolor, así que las aguanté varios kilómetros más.

Tramo desvío a Torrelles-sendero de bajada hasta carretera:Aproximadamente a la mitad de la ruta, una vez en los campos de Begues, me empecé a cansar de verdad y decidí que tenía que cambiar a las zapatillas porque ya no estaba pisando igual de bien y eso me iba a acarrear dolores y rozaduras y aún quedaban muchos kilómetros por delante. Quise aguantar hasta pasar los campos y cambiarme antes de acometer la bajadita por el sendero, pero entre que no había sombra para pararse con comodidad y que me sabía mal hacer parar a Estefa que iba con el turbo, al final la bajé también con las sandalias y conseguí llegar, no sin bastante dolor, al desvío hacia la roca del Barret.

Tramo desde la carretera hasta la roca del Barret: En este punto ya me suponía bastante molestia cada paso, aunque intenté no bajar demasiado el ritmo, me ardía la planta del pie por el rozamiento y no podía hacer tracción bien, y se me estaban cargando un poco los tobillos. Trepar la roca dolió bastante, pero llegué a la sombra de la cueva con dignidad. Me sentí bastante orgullosa, no obstante, de haber hecho unos doce kilómetros y a buen ritmo, además cargando con el peso todo el rato.

Senderismo pista piedras Fivefingers trek ascent

Tramo roca del Barret-subida al Turó de Tabor: Al cambiarme a las Fivefingers me siguió doliendo bastante la planta durante un ratito por la irritación que me había causado, pero fue un alivio poder volver a hacer tracción con el pie sin destrozarme. Fui muy cómoda con ellas todo el rato, me gustó especialmente la protección y confianza que me daban en las pronunciadas bajadas de la pista donde con cualquier otro tipo de calzado más rígido, tienes que andar con mi ojos para no patinar en las piedras y dar con el culo en el suelo. El agarre de las Five, por su suela y la flexibilidad que permite al pie, es excelente.

Tramo Turó de Tabor-Torrelles: A falta de un par de kilómetros, tras la fuerte empecé a notar el típico dolorcillo de rozadura en el talón, donde normalmente te protege el calcetín. Se me levantó un poco la piel en seguida, pero aguanté hasta el final. Me preocupa bastante este tema, ya que rozadura en solo cuatro kilómetros no es buen augurio. Pero en fin, habrá que seguir probando y llevar siempre algo de protección por si se hace insoportable y hay que tapar la zona.

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