Primeros pasos con las LightRun Sandals de 5dedos

Huaraches LightRun Sandals Barefoot Minimalista

El mismo jueves, al salir de la tienda de 5dedos en Barcelona, nos fuimos a un parquecillo cercano a sentarnos en un banco y calzárnoslas. No conseguí ajustármelas bien, quedaron sueltas, pero ello no me impidió usarlas como calzado de paseo urbano. Nos acercamos al centro comercial de L’Illa  y dimos una vuelta por el Decathlon. Para acabar la tarde, celebramos el importante paso que habíamos dado hacia la locomoción natural con una hamburguesa al plato en el Timesburg. Como dependíamos del transporte urbano, llegamos a casa a las tantas. Fueron como unas 4-5 horas con ellas puestas.

timesburg al plato barcelona paleo.jpg

Timesburg al plato, porque no van a ser todo fotos de pies en esta entrada

Sensaciones caminando por ciudad: comodísimas, no se nota nada del suelo con ellas (asfalto por ciudad), cero rozaduras, más chancleteo del que esperaba y la parte delantera se trababa al caminar de vez en cuando, por lo que caminaba algo insegura con ellas. Todo ello posiblemente por estar mal ajustadas.

El día siguiente hicimos una ruta corta y sencillita de senderismo, menos de 6km acortando la circular SFLL2 – Masies con ellas. Al principio de la ruta teníamos dudas sobre si la conseguiríamos hacer entera con las sandalias. Yo seguía batallando con el ajuste y no caminaba del todo cómoda. Más o menos a la mitad de la ruta, conseguí ajustármelas bien del todo y todo cambió a partir de ese momento. Me atreví incluso a correr unos metros con ellas y accidentalmente se mojaron por completo (un charco en medio del camino que no pudimos evitar), por lo que acabamos la ruta con los pies mojados y las sandalias chopadas. Pero la acabamos con ellas puestas 😉

Sensaciones caminando por pista y sendero sencillo: la suela me protege del suelo incluso más que mis viejas Newfeel, no noto apenas las piedrecillas porque el vibram lo absorbe, cosa que no me proporcionaba la suela dura de las Newfeel. Sigo chancleteando y andando raro hasta que consigo ajustármelas bien de verdad, momento a partir del cual las LightRun se me ajustan al pie y empiezan a formar parte de este. El movimiento es más natural y las noto muy flexibles. Al estar tan ajustadas la tira que va en el dedo gordo roza y también el nudo de las tiras de cuero, pero no me hace daño, sólo lo noto ahí. Al mojarse pierdo el ajuste y amenazan con salirse, es lo que tiene el cuero. Al quitármelas ya en casa veo que la tira del dedo gordo y el nudo me han dejado la piel enrojecida, pero no me han hecho nada de daño, la rojez se pasa en unos minutos (es por la presión, simplemente). Me duele una parte del pie que nunca antes me había dolido: justo bajo la cabeza del segundo metatarso: lo primero que apoyo del pie en la pisada.

El domingo, toda valiente yo, salgo ya a correr con las LightRun. Unos 8km por asfalto, pista, sendero pedregoso, sendero blandito de bosque, sendero de montaña, sendero pedregoso, pista y asfalto de nuevo. Ruta perfecta para probar las huaraches corriendo.

Sensaciones corriendo: tremendamente cómodas por asfalto, mucho menos chancleteo que con las Newfeel y mejor agarre. Absorben mucho las piedras al correr por pista y sendero. Como voy con prudencia, baja bastante mi ritmo de carrera (la perra se alegra mucho de esto). De modo natural alargo la cadencia y acorto la zancada. Por terreno rocoso tengo que tener más cuidado que con las Newfeel y algunas piedras las tengo que pasar casi caminando. Apenas se cuelan piedrecillas y las que cuelan salen solas enseguida. En general, uso más los gemelos, los soleos y la musculatura y huesos del pie, no obstante, acabo la salida con la espalda y piernas mucho menos cargadas de lo habitual, me siento más fresca.

Huaraches LightRun Sandals Barefoot Minimalista

Haciendo un pipi antes de salir a correr

El miércoles siguiente hice una salida a correr corta pero intensa (unos 4km), descalza por asfalto, con las huaraches por tierra. Subida y bajada a la Penya del Moro (por el mismo sitio: senda complicada con mucho pedrusco suelto y algo de roca, con bastante desnivel). No he necesitado volvérmelas a ajustar desde la salida anterior.

Vuelvo a salir por montaña al domingo siguiente, con lluvia ligera. El agarre es estupendo, aún con el suelo mojado, tanto por asfalto como por tierra. Pese a mojarse, apenas se desajustan (la tira del talón se nota algo suelta pero como no amenaza con salirse no necesito reajustármela). Bajo mi pie la sandalia está seca, sólo se moja la parte de fuera. 0 rozaduras. Después de una semana MUY dura para mi tren inferior, acabo con bastante dolor de pies, lo cual no me sorprende lo más mínimo. Fundamentalmente me duele bajo la cabeza del segundo metatarso del pie derecho, que es la zona que más impacto recibe (lo primero que apoyo) y que va más presionada por ir cogido el pie justo de ahí.